Desentrañando secretos de familia

Por Humberto del Pozo en Santiago de Chile, Septiembre de 1999.

Hemos observado, al trabajar con la familia, que sus miembros son dirigidos por un principio o fuerza en común, y yo llamo a eso una conciencia familiar. Podemos observar que un número circunscrito de personas son sujeto de fuerzas inconscientes que los llevan a comportarse de una cierta manera. Por ejemplo, si en una familia, un miembro de ella ha sido excluido u olvidado, digamos un niño que murió a temprana edad, y ya no se le cuenta entre sus hermanos, entonces más tarde dentro de la familia, ya en la siguiente generación, otro miembro de ella asume la misma suerte de ese niño. Esa persona entonces quiere morir, sin que nadie sepa por qué.
Y hacemos una Constelación Familiar. Esto significa que en un grupo, una persona se centra en sí misma y selecciona a representantes para los miembros de su familia –incluyendo a alguien para sí mismo- y los sitúa en un espacio unos en relación a los otros, siguiendo a su propia intuición. Y tan pronto como las personas han asumido su lugar, sienten como las personas a las que representan, sin siquiera conocerlas. Así, por medio de la Constelación Familiar, obtenemos una representación de lo que realmente está sucediendo en la familia.
¿Cómo es la terapia que usted hace entonces para las conductas inconscientes que mencionó?
Digamos que en este ejemplo, la persona selecciona representantes para su padre, madre, sus hermanos y hermanas, y una para si mismo. Luego las ubica en el espacio, y todas quedan mirando en una misma dirección. Eso es muy extraño, así que cuando lo vemos sabemos inmediatamente que alguien ha sido olvidado o excluido. Entonces repentinamente recuerdan: “¡Oh, sí! … hubo una hermana que nació discapacitada y murió luego de tres meses…” Entonces yo selecciono a una representante para la hija fallecida y la sitúo frente a los demás. Y todos se sienten aliviados porque ahora ella puede ser incluida, y otro niño que se ha enfermado, por ejemplo, de diabetes, tiene ahora probabilidades mucho mayores de enfrentar esa enfermedad en forma positiva.
He visto que usted requiere de muy poca información del cliente antes de pedirle que configure su Constelación Familiar. ¿Es eso suficiente, cómo es posible?
Sí, puesto que esta percepción emerge con mayor facilidad si uno pregunta por la información más esencial, y si eso se hace sólo justo antes de configurar la constelación, no antes.
Las preguntas esenciales son:
1. ¿Quién pertenece a la familia?
2. ¿Hay niños fallecidos durante el embarazo, o alguno que murió temprano? ¿Ha habido alguien con una suerte difícil en la familia, por ejemplo alguien discapacitado en algun sentido?
3. ¿Estuvo alguno de los padres o abuelos casado o comprometido en una relación anterior, o involucrado en una relación significativa antes de su actual matrimonio?
Cualquier pregunta adicional estorba la apertura a la información fenomenológica que emerge. Esto es verdad tanto para el terapeuta como para los representantes. Es también el motivo por el cual el terapeuta renuncia a cualquier conversación previa con el cliente o a un cuestionario extenso. Además, es mejor si el cliente permanece en silencio durante la constelación, y que los representantes se abstengan de hacerle cualquier pregunta al cliente.
¿Cómo ocurre que una persona es escogida, en su familia, para representar a una persona excluida?
La fuerza que opera seleccionando a alguien para representar a la persona excluida es la consciencia familiar, y es inconsciente. Usted lo ve por sus efectos. Esta consciencia familiar sigue ciertas leyes. Una de ellas es que cada miembro de una familia tiene un derecho equivalente al de los demás a formar parte del sistema. Ahora, si un miembro es olvidado o excluido ya no pertenece. Entonces la consciencia familiar tiene una tendencia a completar la familia. Ésta es una de las leyes. Y podemos de hecho ver, por sus efectos, qué miembro de la familia es sujeto de ella y quiénes no. Sólo ciertos miembros de la familia son afectados y pueden estar embrollados en la suerte de otros miembros de la familia.
¿Es la familia la que escoge a esa persona o es la persona la que escoge ser un representante del pasado?
Ni uno ni lo otro. Es el alma de la familia o la consciencia de la familia la que coge a esa persona. Y no hay nadie culpable de estar escogiendo a alguien. Es una fuerza que requiere que alguien lo haga, y el más débil –con frecuencia- es quien lo toma sobre sí.
Si es un niño, es con frecuencia el más joven quien lo asume. El que menos puede resistir estas fuerzas. Pero no quiero hacer de esto una generalización. Lo he observado con frecuencia, pero también sucede que sea el primero que nace, con mucha frecuencia es él; lo que sí es siempre alguien en una posición más débil quien carga con ello.
¿A quiénes incluye la consciencia familiar?
La consciencia familiar abarca un número circunscrito de personas:
1. los niños, incluidos los fallecidos durante el embarazo y aquéllos que murieron temprano,
2. los padres y sus hermanos,
3. los abuelos,
4. a veces, los bisabuelos o uno de los bisabuelos, y a veces incluso ancestros que vienen de más atrás.
Y, lo que parece muy extraño, gente que no son parientes pertenecen a la consciencia familiar también:
5. todos – y esto es muy importante – los que hicieron lugar en ventaja de los miembros ya mencionados. Esto incluye, en particular, a parejas anteriores de los padres o de los abuelos, así como también todos aquéllos cuya mala fortuna o muerte trajo a la familia una ventaja o ganancia.
6. víctimas de la violencia o el asesinato por parte de cualquier miembro de la familia.
¿Puede compartir algunas de sus experiencias con ex-parejas?
Sí, experiencias que tuve recientemente con personas que sufrieron una pérdida en favor de alguien de la familia. Por ejemplo, la ex-esposa del padre, de la que él se separó. La nueva esposa tiene una ventaja porque la otra sufrió una pérdida; así, la primera esposa pertenece a la familia. Y ella siempre será representada. Ésta es una de las leyes de las que no he visto nunca una excepción, ella será representada por un hijo o una hija del segundo matrimonio. Así, por ejemplo, una de las hijas de la segunda esposa repentinamente sentirá como la primera esposa. Se enfurece con su padre y nadie sabe por qué. Esto es nuevamente el resultado de la consciencia familiar. Esto es la consciencia familiar.
¿Cómo trabaja en una Constelación Familiar con tales asuntos?
La constelación familiar muestra el estado de la familia, dónde se encuentra el problema. En el caso que acabo de mencionar a modo de ejemplo, yo introduciría en el sistema familiar a una representante de la primera esposa. Y entonces, el hombre, su ex-esposo, le mira y le dice: “Siento haberte herido. Te honro como mi primera esposa”. Y la segunda esposa le dice: “Tu eres la primera, yo soy la segunda. Y por favor, sé amable si conservo a mi esposo, y por favor, mira con buenos ojos a mis hijos”. Y entonces la hija que representaba a la ex-esposa ya no necesita hacerlo y puede decirle a la mujer que representa .esto es a la ex-esposa de su padre en la Constelación: “Yo soy hija de mi padre y de mi madre”. Y puede decirle al padre: “Tú eres mi Papá, yo sólo soy tu hija. No tengo nada que ver con tu ex-esposa”. En tales casos, la hija también se convierte en rival de su madre porque su padre la ve como su primera esposa. Ahora puede decirle a su madre: “Tú eres mi madre, yo soy tu hija, por favor, sé amable.”
He observado que en casos como éste los niños desarrollan una neurodermitis, una enfermedad de la piel, una picazón constante. Es muy extraño. Lo descubrí por azar. Si hay reconciliación entre las dos esposas, la neurodermitis sana o se alivia. Esto muestra que en realidad muchas enfermedades se deben a la consciencia familiar. Así, haciendo este trabajo se puede ayudar a mucha gente, para que lleven una vida de mejor calidad.
¿Son también aplicables sus métodos terapéuticos con personas con enfermedades graves?
Sí, especialmente en los casos en que los problemas o enfermedades son causados por implicaciones sistémicas o cuando ésta es a lo menos una causa contribuyente.
¿Cuáles son los síntomas que responden mejor a esta psicoterapia sistémica?
Hemos visto que algunas enfermedades muy desafiantes para la vida de las personas, por ejemplo, el cáncer, también tienen causas sistémicas. El contexto sistémico se muestra en la dinámica de: “Yo te sigo”; esto significa que una persona quiere seguir a otro miembro de la familia que está enfermo o muerto, cayendo enfermo o buscando morir él también. O un niño que ve a alguien de su familia con la tendencia a seguir a otra persona de esta manera, y trata de retenerlo diciendo: “Es mejor que yo me vaya en tu lugar.” A todo esto se suma el deseo de expiar o compensar una suerte, buscando a su vez un destino similar. Conociendo estas dinámicas fundamentales, es posible despojarlas de su poder y aliviar mucho sufrimiento y dolor.
Otros síntomas están relacionados con un movimiento interrumpido hacia uno de los padres. Tal es el caso, por ejemplo, de dolores cardíacos o dolores de cabeza, que con frecuencia expresan un amor refrenado, y los dolores de espalda se desarrollan muchas veces cuando una persona rehusa inclinarse profundamente en respeto a su padre o madre.
Usted también ha observado que hay dinámicas que conducen recurrentemente a accidentes o patrones de mala fortuna. ¿Nos puede contar sobre la dinámica en tales casos?
Enfermedades serias, suicidios o intentos de suicidio, o accidentes son algunas de las cosas que vemos con frecuencia en psicoterapia y que son motivadas por el amor –el amor de un niño pequeño. Los niños aman según un sistema de creencias mágico. Para el niño, amor significa: “Dondequiera tú guíes, yo te seguiré. Lo que tú hagas, yo haré,” o “Te amo tanto que quiero estar contigo siempre.” Esto es: “Te seguiré en tu enfermedad” y “Te seguiré a tu muerte.” Cuando quiera alguien ama de esta manera, él o ella es naturalmente vulnerable y propensa a contraer una enfermedad grave.
¿Pero cómo puede sentirse la persona que es amada de esta forma? ¿Cómo puede sentirse al ver que su enfermedad o su muerte está causando que un niño se enferme? ¿Cómo se sentirá? Mal, ¿no es cierto? ¡Exactamente!
En las constelaciones, observamos invariablemente que los fallecidos, los enfermos, y quienes han sufrido una suerte difícil, desean que a los sobrevivientes les vaya bien. Una muerte, desgracia o mala fortuna es suficiente. Los muertos están bien dispuestos hacia los vivos. No es sólo el niño quien ama, sino también quienes han sufrido y han muerto. Para que la curación sistémica pueda tener éxito, el niño debe reconocer el amor de su pariente muerto y debe honrar su suerte o destino.
No me queda claro qué significa cuando dice, “reconocer su amor y honrar su suerte.”
Cuando un niño muere, los otros miembros de la familia tienden a tener miedo -en parte, porque ellos también, quizás inconscientemente, sienten la clase de amor que los hace querer seguir al niño. Para contener su miedo, ellos adormecen sus sentimientos En efecto, apartan al niño de sus corazones y de su alma. Puede que hablen del niño, pero se han separado o han acallado sus sentimientos. Entonces, aún cuando el niño está muerto, él o ella todavía tiene una influencia mortal sobre el sistema familiar: la muerte de los sentimientos. Para que el amor prospere, el niño debe tener un lugar en la familia, tal como si él o ella estuviera viviendo. Los miembros sobrevivientes de la familia deben vivir sus sentimientos por el niño, y su pena y su duelo. Pueden poner una foto del niño, o plantar un árbol en su memoria. Pero la cosa más importante es que los sobrevivientes lleven al fallecido con ellos a su vida, y permitan que su amor por el niño viva.
Mucha gente actúa como si los muertos se hubieran ido. ¿Pero dónde pueden ir? Obviamente, están físicamente ausentes, pero también siguen presentes en sus efectos continuos sobre los vivos. Cuando tienen un lugar apropiado dentro de la familia, las personas fallecidas tienen un efecto amistoso. De otra manera causan ansiedad. Cuando se les da un lugar apropiado, ellos apoyan a los vivos en su vida en vez de apoyarlos en la ilusión de que deberían morir.
¿Y qué ocurre con el SIDA?
Estar infectado con el virus o contraer Sida no es una dinámica familiar, no directamente. Por supuesto, la gente que contrae SIDA son en su mayoría homosexuales, y la homosexualidad es una dinámica familiar. Si vuelvo al ejemplo anterior, si hubo un infante que murio temprano y era una niña, y luego en la familia hay sólo niños varones, entonces uno de los niños tiene que representar a una niña. Ahora, esto conduce a la homosexualidad, si un hombre tiene que representar a una mujer en una familia. Pero cuando hay SIDA, el asunto principal es que enfrenten su destino y suerte. Por lo que he visto, ellos normalmente no se hacen ninguna ilusión, es fácil trabajar con ellos.
Respecto de la homosexualidad, primero quisiera decir unas cuantas cosas generales acerca del punto de vista sistémico. Cada persona es parte integrante del sistema relacional en el que vive, y cada persona tiene un mismo valor para el funcionamiento de ese sistema, es decir, cada miembro del sistema familiar es esencial en su importancia.
Las diferencias en un sistema social permiten que éste sea más duradero y estable. Existe una conciencia de grupo que excluye a algunos miembros del grupo por ser diferentes, pero actúa a un nivel diferente que la conciencia sistémica que vela por el derecho de todo miembro de formar parte del sistema familiar. El hecho de que alguien sea excluido por ser diferente, tiene consecuencias muy serias para los miembros más jóvenes de una familia. He visto muchos casos en los que una persona más joven sufría terriblemente porque estaba identificada con un familiar mayor, que había sido excluido de la familia por ser homosexual. Los homosexuales son miembros de la familia y como tales deben ser reconocidos y valorados. De lo contrario, se hiere el amor. Este reconocimiento fundamental de la dignidad intrínseca y del valor de toda persona permite mirar las diferencias abiertamente.
Partiendo de esta base, se presenta un hecho inevitable para las parejas homosexuales: su amor no puede llevarlos a tener hijos. La procreación exige la heterosexualidad, y este hecho no puede ignorarse como si no existiera ni tuviera consecuencias. En cualquier relación de pareja sin hijos la separación significa menos culpa, es decir, se trata de dos personas que sólo se hieren mutuamente. En cambio, si una pareja de padres se separa, este paso tiene consecuencias graves para sus hijos, por lo que se les exige mucha cautela para que sus hijos no sufran por lo que ellos hacen. Esta culpa adicional hace más difícil la separación para los padres, pero, paradójicamente, también sirve de apoyo para su relación. Las parejas sin hijos ¾ entre ellas también las parejas homosexuales ¾ no pueden contar con el apoyo de estas consecuencias para mantenerlos juntos en tiempos de crisis.
Para parejas homosexuales, al igual que para otras parejas sin hijos, interesadas en una relación duradera y de amor, es especialmente importante tomar decisiones claras y conscientes acerca de los fines e intenciones de sus relaciones. Algunas metas son más probables de llevar a una estabilidad duradera en una relación que otras. El querer evitar la soledad o la sensación de vacío, por ejemplo, no es ninguna meta que pueda apoyar una relación duradera entre iguales.
Cada persona tiene su propio camino en la vida ¾ una parte se elige, pero la otra simplemente viene dada por la vida misma, sin que pueda elegirse realmente. Ésta es la parte difícil de manejar. Las personas homosexuales con las que yo he trabajado, incluso aquéllas convencidas de que ellas eligieron libremente su orientación sexual, estaban cogidas en dinámicas sistémicas, experimentando en sus vidas las consecuencias de lo que otros en su sistema hicieron o sufrieron. Estaban cogidos al servicio de su sistema, y de niños no pudieron defenderse contra la presión sistémica a la que estaban expuestos. Por tanto, éste es para ellos el segundo asunto a tratar: ellos llevan algo por la familia.
Yo no veo la homosexualidad como algo que tenga que cambiarse, y siempre que trabajo con personas homosexuales, la homosexualidad no es el tema primordial. Simplemente intento sacar a la luz cualquier tipo de implicaciones que podría estar limitando la plenitud de la vida, pero no tengo ninguna intención de cambiar la orientación sexual de nadie.
¿Qué tipo de implicaciones ha observado en su trabajo con homosexuales?
He podido observar tres patrones de implicaciones sistémicas:
Un niño es presionado a representar a una persona del sexo opuesto en el sistema porque no hay ningún niño del mismo sexo a disposición. Así, por ejemplo, un niño tuvo que asumir el papel de su hermana mayor muerta, porque no había ninguna niña entre los demás hijos supervivientes. O el caso de otro hijo que tuvo que representar a la primera novia de su padre, que había sido tratada injustamente. Éste es el patrón más doloroso y difícil que he podido observar.
Un hijo siente la presión de representar a alguien que fue excluido del sistema familiar o que fue difamado por el sistema, incluso si la persona en cuestión es del mismo sexo. Homosexuales que viven en este patrón tienen la posición de “marginados”. Así, por ejemplo, un niño que era tratado como el primer novio de la madre que contrajo sífilis y, a continuación, rompió el compromiso. Aunque aquel novio había actuado honradamente, había sido menospreciado y desdeñado por la madre del niño. Los sentimientos del hijo, la sensación de ser despreciado, eran muy similares a lo que aquel novio debió de sentir, como si fueran sus propios sentimientos.
Un hijo que quedó cogido en la esfera de la madre, o una hija que no salió del ámbito de influencia del padre, ambos incapaces de llevar a término el gesto interior de tomar a aquél de sus padres que pertenece a su mismo sexo.
¿Cuál es la dinámica que ha observado al trabajar con adictos?
Cuando hay adicción, por ejemplo alcoholismo, tenemos constelaciones muy extrañas. En tales familias, la esposa desprecia a su esposo. Y no quiere que los hijos honren a su marido o que vayan con él o con su familia. Ella dice: “Yo soy buena para ustedes, él no es bueno”. Y entonces los hijos se vengan de la madre, le prueban a ella que no son buenos y que ella está en un error. Por tanto se vengan. Así se ha tornado claro que durante la adicción, sólo los hombres se pueden hacer cargo del cuidado de un adicto, no las mujeres. Los terapeutas de los drogadictos deberían ser hombres. Pero las mujeres que honran a los hombres, también pueden ayudar, sólo si no están intentando ayudar “al pobrecito adicto” o algo por el estilo, porque entonces los tratan como si fueran niños, y el drogadicto tiene que convertirse en un hombre. Y se transforma en un hombre cuando honra a su padre. Hay una imagen muy simple para ir en esta dirección: por ejemplo, pongo a su padre –en una Constelación- y trás él sitúo a su abuelo, y detrás suyo, al bisabuelo. Y luego, el adicto se apoya contra su padre y esa es una fuerza masculina que lo fortalece y que ayuda.
Pero por otra parte, muchos adictos son suicidas, y ésta es otra dinámica, una que se encuentra en familias que son dirigidas por la conciencia familiar hacia algunas dinámicas básicas:
Un niño quiere seguir a una persona fallecida, por ejemplo a la madre o al padre, él desarrolla una enfermedad, es propenso a accidentes o a tendencias suicidas.
Un niño ve que su padre quiere seguir a su propio padre, y dice: “Yo lo haré en tu lugar Papá”, y se convierte en anoréxico… “Yo prefiero desaparecer”… quiere evitar que su padre muera.
Esto es un pensamiento mágico y completamente inconsciente. Sólo en la Constelación Familiar se trae a luz, entonces puede ser expuesto y podemos encontrar una solución dentro de la familia.
¿Cuántas veces hay que repetir una Constelación?
No hay repeticiones. Se hace sólo una vez. La Constelación lo muestra y entonces el movimiento sanador puede comenzar a operar. Pero no es tan fácil, porque si, por ejemplo, un niño quiere morir en lugar de su padre, se siente inocente y grande, pero si sigue a la solución… se siente pequeño y culpable de una manera muy especial… Por tanto, se requiere de un desarrollo especial en el alma de ese niño para que dé estos pasos. Así, no es que uno pueda hacer una cura o encontrar una solución de la misma manera que uno repara un reloj. Tenemos que apoyar el alma y encontrar recursos en la familia para el cliente.
¿Qué leyes gobiernan el comportamiento de aquéllos que pertenecen al alma de la familia?
Como dije antes, los miembros de la familia se comportan como si compartieran un alma en común, o una consciencia en común, y como si todos estuvieran sujetos a una autoridad superior. Incluso parece que esta autoridad sigue ciertas leyes y exige o demanda ciertas acciones:
El Amor Más Grande
El primer fenómeno que observamos aquí es que los miembros de la familia están vinculados estrechamente por esta alma mayor, o alma familiar compartida. Esto es verdad incluso al punto de que un niño, cuya madre o padre muere cuando él es de temprana edad, siente el anhelo de seguirlos a la muerte. Incluso padres o abuelos en ocasiones quieren seguir a sus niños a la muerte, y podemos observar esta dinámica incluso entre los miembros de una pareja. Si uno muere, con frecuencia el otro pierde el deseo de vivir.
Equilibrio y Compensación
El segundo fenómeno que notamos, es que hay una urgencia de equilibrar pérdidas y ganancias entre generaciones. Esto significa que alguien que ha sacado provecho a expensas de otro, pagará por ello con una pérdida equivalente para compensarlo. Si aquéllos que se beneficiaron fueron también los perpetradores, sus descendientes son los que con frecuencia terminan pagando. El alma familiar se sirve de ellos en lugar de sus ancestros, sin que nadie se percate. Y si alguien fue culpable en una generación anterior, pero no hizo frente a su culpa, luego alguien en una generación posterior asumirá la expiación de esa culpa. Así, por ejemplo, se matará. Hemos visto eso con los asesinos Nazis. Y muchos de sus descendientes dos o tres generaciones después tienen tendencia a ser suicidas y quieren reparar aquello.
El Orden de Precedencia
En otras palabras, el alma familiar favorece a aquéllos que vinieron primero sobre aquéllos que vienen después. Esto representa un tercer movimiento u orden natural en el alma familiar. Alguien que nace está preparado para morir por alguien que vino antes en el sistema, sacrificando su propia vida en un intento de evitar la muerte de otro miembro de la familia. O, el miembro posterior de la familia puede estar expiando por la culpa no resuelta de alguien que vino antes. Una hija puede estar representando a la esposa anterior de su padre, y comportarse hacia él más como una pareja que como su hija. En tal caso, ella se convierte en rival de su madre. Si a la primera esposa se la trató mal, la hija puede asumir los sentimientos de esa mujer hacia sus dos padres.
Integridad
El cuarto orden del alma familiar vela por la integridad de la familia y exige que cada miembro de ella tenga el mismo derecho a la pertenencia. Miembros posteriores de la familia representan a miembros anteriores que fueron excluidos u olvidados, honrando así su derecho a la pertenencia, y restaurando su pertenencia haciendo lugar para ellos. Cuando quiera se excluye o se olvida a un miembro, entonces esta clase de consciencia o alma toma a alguien de una generación posterior para reparar a la persona precedente. Y esta persona actúa como la otra persona en su vida.
Éste es sólo un resumen breve de algunos movimientos del alma familiar y sus órdenes subyacentes. Mis libros “Felicidad Dual” (Ed. Herder, Barcelona, 1999) y “Reconocer lo que es” (pronto en español) tratan sobre esto en forma extensa.
¿Qué tipo de soluciones se pueden encontrar para un cliente? ¿Qué constituye el enfoque fenomenológico aquí?
El campo de visión fenomenológico va desde un punto de vista estrecho a una percepción amplia, se extiende desde lo próximo, o a mano, hasta vistas distantes. Esto significa que en vez de mirar sólo al cliente, el terapeuta también mira a toda la familia, y en lugar de mirar sólo al cliente y su familia, mira más allá de ellos, a un campo de fenómenos mayor y al alma mayor que contiene todo ello. Un individuo y su familia están unidos por un campo mayor y están afectados por las fuerzas de un alma común mayor, que parece guiarlos y dirigirlos. Mas aún, parece claro que un problema sólo puede ser comprendido cabalmente, y que sólo pueden emerger soluciones, en el contexto de una visión más amplia.
Si espero ser de ayuda para el alma del cliente, debo ver a su alma siendo guiada por el alma familiar. Pero si sólo miro al cliente y su familia, puedo reconocer qué fue lo que conduzco a implicaciones sistémicas, pero la solución no se presenta, hasta que haya hecho la conexión con esas fuerzas y dimensiones del alma que están por sobre el individuo y su familia. Esas dimensiones están más allá de nuestra influencia. Nosotros podemos meramente permanecer abiertos y receptivos en relación a ella. Cuando nos enfocamos en lo esencial durante una constelación, esta alma mayor puede esclarecer una imagen sanadora potencial, o una frase, o posiblemente el próximo paso. El terapeuta se hace meramente disponible para ser tocado por esta alma mayor, al refrenarse de cualquier dirección de su parte, y permanecer profundamente humilde hacia todo aquello que teme, incluso frente al miedo de fracasar. Entonces, repentinamente, una imagen, una palabra, o una frase puede emerger, guiándolo al próximo paso. Pero será siempre un paso hacia la oscuridad y lo desconocido. Sólo al final quedará claro si este paso fue apropiado o si ayudo efectivamente. Al adoptar una postura fenomenológica entramos en contacto con estas dimensiones del alma, y esto se logra con más facilidad no-haciendo que haciendo.
La presencia focalizada del propio terapeuta ayuda al cliente a adoptar él también la actitud fenomenológica, y a recibir los esclarecimientos y fortalezas que ofrece. Con frecuencia el cliente no puede soportar lo que le está siendo revelado y se cierra en contra de ello. El terapeuta consiente incluso ante eso. El terapeuta no permite dejarse atrapar por el destino embrollado del cliente y su familia. Esto podrá parecer frío o duro de corazón. Pero nuestra experiencia ha mostrado que, tanto para el cliente como para el terapeuta, los esclarecimientos obtenidos de cualquier otra manera, permanecen incompletos y tentativos.
¿Nos puede dar ejemplos de aquéllos cuyo infortunio o muerte trajo a la familia una ventaja o una ganancia?
En constelaciones con descendientes de quienes han adquirido una gran fortuna, han sido notables los destinos difíciles de los nietos y los bisnietos, que no pueden explicarse por eventos sólo en la familia. Después que se han agregado representantes para la gente que ha sufrido a través de la adquisición de tales riquezas, se tornó aparente que su sacrificio continuaba teniendo efectos en la familia durante varias generaciones.
Es el mismo caso cuando, por ejemplo, ha habido trabajadores que han muerto durante la construcción de los ferrocarriles o en la producción de petróleo, y cuya contribución a la prosperidad de sus empleadores no fue reconocida ni honrada.
¿Qué si un miembro de la familia fue asesinado?
Daré un ejemplo. Fue en un grupo de supervisión. Un terapeuta presentó la situación de un cliente. El padre había dado muerte a su esposa, las hijas quedaron y están ahora al cuidado de la hermana de la esposa. Y las dos niñas están muy alteradas. Configuré al hombre, la mujer, la hermana y las dos niñas. La mujer inmediatamente sintió mucho miedo. Se volvió hacia su hermana en busca de protección. El hombre se movio alejándose. Quería irse. De hecho, él se mató luego de matar a su esposa. Así que tuve que hacer que enfrentaran el verdadero asunto. Traje a la esposa e hice que se tendiera en el suelo para mostrar que ella no está viva, ella está muerta ahora, así que no puede simplemente ir donde su hermana para que la proteja ya más. Así reestablecí la realidad en este aspecto. Luego traje al hombre de vuelta para que mirara a su esposa. Y la miró y no podía moverse. Entonces hice que respirara profundamente y repentinamente salió de él. Un dolor muy, muy profundo. Un tremendo dolor. Y entonces cayó sobre sus rodillas y miró a su esposa y se puso a llorar. Entonces, sólo entonces, pudo mirar realmente a su esposa. Y luego hice que se tendiera junto a su esposa, porque esa era la realidad. Él también estaba muerto. Y entonces los dos, ambos, se movieron juntándose con un muy, pero muy profundo amor. Eso es lo extraño, que luego de eso quedaron unidos en un profundo amor.
De esto concluyó, y he tenido experiencias similares con otras constelaciones aún más traumáticas, que a fin de cuentas, si ambos se reconocen como muertos, entonces los muertos… se unen. Extraño movimiento, que aquéllos que están muertos se unan, se entrelacen uno con el otro, y lleguen a la paz con un amor muy, muy profundo.
Ahora, este movimiento, a mi parecer, sólo es posible si los perpetradores y las víctimas, quienquiera que sean, están al servicio de una rabia falsa que va más allá de ellos, mucho más allá de ellos. Y sólo si todos ellos miran a esta fuerza mayor, entonces los antagonismos entre ellos pueden cesar y se inclinan con mucha humildad en el alma ante esta fuerza mayor. Y lo que une a todos ellos lo llamo la Gran Alma y no tengo un nombre mejor para esto, y esto va más allá de la noción de campos morfogenéticos, que se utiliza a veces para explicar los fenómenos de repetición de patrones o formas en el tiempo y el espacio, porque los campos están fijos. El alma es algo que se mueve, dirige el curso de la historia y de la vida personal. Y en esta alma nosotros participamos. Y en vez de ver al individuo como teniendo un alma, él participa en un alma.
Esta alma tiene varios niveles. En la superficie hay un nivel de leyes muy duras. Y por debajo hay algo muy diferente. Por ejemplo, puedo configurar una familia, dos personas, y no sé nada, y de repente, ellos son atraídos por una fuerza y enfrentan el asunto verdadero, y esta fuerza los dirige hacia una solución, que va más allá de las leyes que operan en la superficie. Si podemos coger esa fuerza, cogemos la fuerza sanadora.
Pero quizás una cosa más sobre la constelación del hombre que mató a su esposa y luego se suicidó. Las dos hijas se encontraban muy alteradas. Una estaba llena de odio. Fue sumamente claro, ella iba camino a devenir una asesina con ese odio.
Ésa fue hacia su padre, quería ir hacia su padre. Y la otra estaba muy alterada en un sentido diferente. Ella quería devenir víctima. Hice que se tendieran junto a sus padres. Entonces estaban unidas a ellos, luego pudieron ponerse de pie; ya no más con odio, no más con desesperación, y pudieron dar la espalda a los muertos, dejarlos solos y mirar a la vida. Ésa también fue una solución ahí.
¿Qué sucede cuando un miembro de la familia deviene un victimario o perpetrador?
Con respecto a perpetradores y víctimas, los asesinos se sienten grandes con frecuencia, muy fuertes cuando se enfrentan a sus víctimas. Y entonces en sus familias el más débil asume la expiación. En la constelación, cuando son enfrentados con las víctimas, las víctimas devienen muy muy grandes, y los asesinos muy muy pequeños. Y así hay un cierto tipo de compensación que se logra en eso, a ese nivel. Y entonces los vivos ya no están más involucrados, si eso ocurre. Éste es un tipo de ritual de sanación.
Hemos visto que lo que causa perturbaciones es que los vivos asuman ellos algo que sólo los muertos entre ellos pueden lograr. Así, el movimiento sanador sería que los vivos miraran a los muertos, dejaran que hagan su movimiento, los miraran una vez más, luego se dieran la vuelta y miraran al futuro. Ése sería el movimiento que va a otro nivel. Así, la interferencia en el dominio de los muertos causa perturbaciones a los vivos.
En muchas constelaciones que involucran a descendientes de asesinos, por ejemplo a los perpetradores durante el Régimen Nazi, fue claro que los nietos y los bisnietos querían tenderse junto a las víctimas, lo que implica un peligro muy grande de tendencias suicidas. La solución fue similar para ambos grupos. Las víctimas deben ser vistas y reconocidas por todos los miembros de la familia, que necesitan inclinarse ante ellos y hacer el duelo por ellos. Después, aquéllos que originalmente se beneficiaron, así como los perpetradores, tienen que tenderse junto a las víctimas, y los demás miembros de la familia deben dejarlos ir hacia esos dominios. Sólo entonces los descendientes se sentirán aliviados. Y quizás los vivos se mirarán unos a los otros de una manera diferente.
¿Qué ocurre cuando la gente se ve involucrada en guerras civiles o situaciones semejantes?
Una observación reciente que he hecho en las constelaciones familiares, y que puede tener efectos en eventos históricos muy duros, es permitir que las víctimas muertas y los perpetradores muertos se enfrenten unos a los otros – y en las constelaciones familiares podemos configurar una manera en que esto es posible – entonces no se necesita ninguna intervención externa. Habrá un movimiento que los llevará a juntarse entre todos, y todo lo que era considerado injusto por parte de los vivos, o que requiere expiación, no se aplica a los muertos. Ellos se reúnen a un nivel en que son realmente uno.
Vimos estas dinámicas en las constelaciones configuradas en nuestros seminarios recientes en España, Brasil, y el que acabamos de finalizar en Santiago de Chile. También en Argentina, en relación con las llamadas “Madres de la Plaza de Mayo”. En Santiago, usted vio la constelación configurada para la hija de un dirigente sindical que “desapareció”. Luego que ella dijo que los desaparecidos o muertos como su hermano habían sido más de 1.500, le pedí que escogiera a un representante para su padre y a cinco hombres para representar a todas las víctimas, a un representante para el jefe de los perpetradores y a cinco hombres para representar a todos los victimarios. Entonces situé a cada grupo en un semicírculo enfrentando un grupo al otro, y vimos, sin decir nosotros una palabra, cuánto dolor hay entre las víctimas desaparecidas y asesinadas, y el movimiento –que duró unos veinte minutos- que los llevó hacia sus perpetradores, a enfrentarlos y después a desplomarse y quedar tendidos entremezclados junto a los perpetradores también tendidos, todos muertos en paz. El último movimiento fue notable ya que el jefe de los victimarios, una vez tendido en el suelo, se movió y se ubicó con sus pies tocando los del líder de las víctimas, y ahí permaneció quieto en paz.
En situaciones colectivas en que ha habido implicaciones sistémicas graves que involucran una culpa y un sufrimiento muy grandes, el trabajo con Constelaciones puede ser un vehículo muy conmovedor y una herramienta poderosa para el cambio hacia una reconciliación.
¿En qué otras áreas se puede aplicar su método sistémico?
Hay ahora una tendencia a que extendamos el campo en un sentido más amplio que el de la psicoterapia para incluir muchas otras áreas, porque parece que en ellas lo que llamo los órdenes del amor –que llevan a embrollos- pueden ser aplicados de manera que conduzcan a encontrar soluciones. Como por ejemplo el trabajo que hemos hecho en cárceles. Estuvimos en Londres el año pasado y trabajamos en tres cárceles; fue muy sorprendente ver que el trabajo fue recibido en forma muy positiva por los presos. En Alemania hay ahora investigaciones sobre cómo aplicar este trabajo en las cárceles. Mi sugerencia fue que primero trabajáramos con los asesinos y sus víctimas, porque ese parece ser el caso extremo y muestra las leyes de manera más clara. Pienso que si podemos obtener de ellos formas de resolver estos asuntos difíciles, entonces se puede extender el trabajo con mayor facilidad hacia otros campos. Otro campo son los colegios. Los profesores pueden hacer esto, aplicarlo sin ser psicoterapeutas. O en el trabajo social se puede aplicar fácilmente. Y para encontrar soluciones para las dificultades relacionales también, en las organizaciones de todo tipo, como lo hicimos en el taller con empresarios y ejecutivos de empresas, aquí en Santiago el 2 de septiembre. Así que queremos ir más allá del ámbito de la psicoterapia y aplicar el método en un área más amplia. Y pienso que eso está muy en harmonia con lo que tú quieres lograr.
He visto que una Tercera Conferencia Internacional sobre Constelaciones Familiares va a tener lugar en Alemania en mayo del año 2001. ¿Cuál va a ser su foco principal?
Su foco principal van a ser las perspectivas de solución en conflictos étnicos. Conflictos en las familias y en las comunidades causadas por diferencias de religión, cultura, e historia compartida; sus consecuencias en el inconsciente del individuo, la familia y la nación; la transmisión transgeneracional de éstas consecuencias; intentos de solución que pueden promover el establecimiento de un puente entre las decisiones políticas y las terapéuticas. Estos aspectos serán explorados exhaustivamente a través de ponencias y talleres.
Desde distintas naciones se presentarán proyectos “psico-políticos” que han probado ser exitosos.
Humberto del Pozo: Gracias, querido profesor, por la oportunidad de una conversación tan conmovedora y enriquecedora.
Bert Hellinger: Ésas fueron buenas preguntas… me vi forzado a revelar muchos secretos. Mi placer.

Del gemelo muerto y del gemelo sobreviviente.

Una de cada diez personas empezó su vida acompañada por un gemelo o trillizos.

A veces la comadrona encuentra una placenta alargada o una segunda placenta, o un diminuto feto momificado y puede comentarlo a los padres. En algunos casos uno de los gemelos muere solo unos días antes del parto. Así que en ocasiones el hermano vivo sabe que tenía un gemelo que murió durante el embarazo, mientras que en otras lo ignora. Mientras lo dicho es un hecho científicamente conocido y comprobado, aunque poco conocido por el público, durante mucho tiempo se ignoró por completo que efectos podría tener esta pérdida para el gemelo sobreviviente. Solo en los últimos años han aparecido unas primeras investigaciones y publicaciones al respecto.
Una de cada diez personas empezó su vida acompañada por un gemelo o trillizos. Esto supone un grupo significativo de la población. ¿Cuáles son las consecuencias de este hecho para este grupo?
Para un gemelo sobreviviente casi siempre es una fuerte experiencia traumática el vivenciar la muerte de su hermano durante el embarazo. Esta pérdida a menudo hace sombra a todo lo que le espera después en su vida. Parece ser una mera anécdota al comienzo de su camino y nada más, pero según mi experiencia no se puede subestimar la importancia de esta pérdida en la vida del gemelo solitario. Le determina en muchos aspectos. Hay que entender que para un gemelo la relación con su hermano es la primera relación de su vida, que viene incluso antes de la relación con su madre. La psicología prenatal subraya la suma importancia que tiene este hecho. Los recuerdos e improntas prenatales de un gemelo y de la experiencia de su primera relación de vida son habitualmente de un profundo amor y de una cercanía tan intensa que se vive como una unión. A esto le sigue la muerte y la pérdida de su gemelo, lo que, experimentado desde esta corta distancia, es realmente terrorífico y traumático, y le deja en estado de shock. Lo sorprendente es que las investigaciones muestran que estas tempranas improntas son determinantes para la vida del gemelo sobreviviente, incluso cuando la perdida de su gemelo tuvo lugar en el primer trimestre de la gestación.
El gemelo solitario
Estas primeras experiencias del gemelo sobreviviente marcarán su “guión de vida” aunque no tenga recuerdos conscientes de su hermano perdido. Voy a describir algunos de los aspectos más característicos:
Una consecuencia habitual es que el gemelo sobreviviente vive en una confusión. No tiene claro quien de los dos (o tres) es él: el vivo o el muerto. Por supuesto esto sucede en el profundo inconsciente. Puede ser que el gemelo vivo no quiera dejar a su hermano muerto solo, y le siga amando y acompañando en su alma. Existe el mito griego de los hermanos gemelos Hipnos y Thanatos, dioses del sueño y de la muerte, ambos hijos de la noche. También un proverbio alemán dice que el sueño es el hermano pequeño de la muerte. Una comprensión de este mito es que Thanatos se murió y que su hermano Hipnos se unió con el en sus sueños. De la misma forma el gemelo vivo sigue unido a su hermano muerto. Una vez adulto se siente algo distante de sus seres queridos, de su entorno y de la vida misma. Tiene un pie en la vida y el otro en la muerte.
Desde pequeño siente que alguien falta, lo que le hace sentirse acompañado por una soledad aunque esté arropado por su familia. Puede que tenga un amigo invisible, o una muñeca que es de suma importancia para él. Se retira de forma intermitente a un mundo propio al que los demás no tienen acceso. Esta sensación de soledad y de ser incompleto le acompañará también siendo adulto.
Puede que inicie una búsqueda de algo en su vida aunque no sepa lo que es. Esta búsqueda puede mostrarse de diferentes maneras: viajar por todo el mundo, estar inmerso en una búsqueda espiritual, querer encontrar la pareja ideal. Puede que uno sienta especial interés y atracción por gemelos. O que duplique ciertas posesiones comprando siempre un par de todo.
Muchos gemelos sobrevivientes se sienten culpables de todo, sin entender la causa. En su inconsciente ha quedado la idea de no haber podido salvar a su querido hermano, o incluso de haber causado su muerte. Es la culpa del sobreviviente. Algunos quieren morir, lo que se manifiesta desde una tendencia depresiva hasta la anorexia o el suicidio. Otros sienten una gran angustia con todo lo relacionado con la muerte. O por el contrario tienen una comprensión innata de ella.
En su vida laboral a menudo trabajan por dos (o tres), aunque esto no quiere decir que se permitan disfrutar del éxito que para muchos de ellos es más bien pasajero, como algo que se gana y se pierde. Un número significativo de los gemelos sobrevivientes trabaja en profesiones de ayuda, lo que tiene que ver tanto con su afán de salvar al otro, como con su capacidad empática, típica de un gemelo solitario.
Si el mellizo sobreviviente ha perdido a su melliza, desarrolla a menudo tanto el lado masculino como el lado femenino de su carácter, y lo mismo al revés. Esto incluso puede llegar al extremo de identificarse más con el sexo opuesto.
Un gemelo se relaciona de forma diferente que una persona sin par, y esto puede tomar dos formas. Una es que huya de toda relación intima porque le dé pánico. No se atreve a amar porque lleva en su interior un profundo temor de que su gemelo le arrastrará hacia la muerte. En consecuencia le cuesta abrirse y entregarse a cualquier relación amorosa más adelante en su vida. Siente que necesita una cierta distancia de seguridad aunque no entienda el porqué.
La otra es que busque relaciones cercanas y profundas, mientras que las superficiales no le interesen. Esto incluye a menudo la necesidad de mucho contacto corporal. De esta forma revive su primer modelo de relación. Una vez pasada la fase del enamoramiento es difícil para personas que no son gemelos soportar esta cercanía, porque necesitan más espacio propio donde poder sentirse a si mismos. Esta diferencia hace que muchas relaciones se rompan con el tiempo. Un gemelo solitario, por miedo a perder a su ser querido otra vez, se agarra a su pareja y teme la separación. Si por esta conducta su pareja se siente agobiada y se va, se repite una vez más su vivencia inicial de la perdida. Para él es una catástrofe que le hace sufrir muchísimo. Cualquier pérdida, hasta la muerte de una mascota, puede causarle un sufrimiento que le hunde durante un largo tiempo.
Sean cuales fueren las causas en un primer plano, a menudo tienen menos hijos que otras personas. Aunque a veces lo anhelen tanto que parece una cuestión de vida o muerte. Siendo padres pueden tener un vínculo especial con uno de sus hijos, con quien experimentan una cercanía y unión que refleja la relación que tuvieron con su gemelo. Le cuesta distinguirles emocionalmente. En algunos casos en lugar de tener hijos tienen una mascota que llevan muy de cerca, por ejemplo un pequeño perrito que siempre tienen en el regazo o sujetan en el brazo.
¿Como saberlo?
Aparte de los indicios indicadores que se muestran en los sentimientos, la vivencia interna y el comportamiento de la persona nombrados anteriormente, hay indicadores biológicos que muestran si una persona es un gemelo sobreviviente o no. Los principales son:
  • fecundación in vitro
  • una ecografía que muestra un embarazo múltiple
  • una perdida de sangre vaginal en el primer trimestre del embarazo
  • una segunda placenta, o una placenta de forma inusual
  • un diminuto feto momificado
  • un parto de un gemelo muerto
  • un teratoma que contiene material orgánico de dientes o de cabello
  • órganos duplicados como un doble útero, etc. o dedos extras (también pueden tener una causa diferente)
  • otros gemelos en la familia (esto muestra una probabilidad genética)
Pero mientras que los indicadores biológicos hablan con claridad, hay que ver el conjunto de los otros indicadores para saber si una persona es un gemelo solitario. Como lamentablemente en muchos casos falta la información sobre las circunstancias del embarazo y parto, puede ser de ayuda considerar la posibilidad de ser un gemelo solitario, cuando a uno le suenan algunos de los nombrados aspectos y sufre de ellos, sin haber encontrado una solución por otros caminos. Muchos de ellos por sí solos pueden también tener otras causas y no indican necesariamente que la persona empezó su camino de vida acompañado por un gemelo. Reconocerse en uno u otro aspecto descrito no significa nada, más bien es la coincidencia con un conjunto de varios aspectos la que apunta a esta posibilidad. Entonces sería necesario adentrarse un poco más en la propia realidad interior para saber la verdad.
Hay varios métodos terapéuticos que ayudan a investigar más: con regresiones guiadas, a través de una Constelación Familiar, con un examen kinesiológico, o analizando los propios sueños, entre otros. El recuerdo está allí, en el inconsciente y en la memoria celular del cuerpo. Cuando uno contacta con ello, experimenta a menudo una comprensión espontánea. De golpe todo lo que antes era una acumulación de piezas inconexas en la vida cobra sentido.
El proceso de sanación
El primer y decisivo paso es reconocer la realidad de ser un gemelo solitario que ha perdido a su hermano en la primera fase de vida, lo que normalmente produce un alivio inmediato. Después uno empieza a hacerse consciente de la relación íntima con su gemelo, lo que es un proceso que necesita su tiempo y dura normalmente varios años. Uno se encuentra con el amor y la felicidad que sentía en la presencia y en la unión con su gemelo, y también con el dolor y el terror que le causó su muerte y que fue una pérdida traumática. La añoranza de reencontrarse con el otro y poder volver al paraíso perdido da paso a un tiempo de duelo. Con el tiempo uno llega a la experiencia de un vínculo de amor entre ambos que se mantiene.
También uno se da cuenta de algunas creencias sobre si mismo y sobre la vida que se formaron en su momento y que ahora le toca revisar. Para dar un ejemplo: de un “soy el culpable, no he hecho lo suficiente para retenerle” uno llega a “soy inocente, porque no estaba en mis manos, fui muy pequeño”. A esta nueva comprensión contribuye también llegar a la experiencia de que el hermano muerto no tiene ningún reproche sino que siente amor hacia su gemelo vivo.
Puede ser necesario tratar la experiencia traumática de una muerte vivenciada tan de cerca, para sanar estados de angustia inherentes. A veces partes de uno mismo se quedan congeladas en un estado de shock, lo que después se manifiesta en una falta de vitalidad o de emocionalidad. Aquí hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden ayudar a revitalizar estas partes de uno y sanar el trauma, como somatic experiencing o EMDR, entre otros.
En este proceso de sanación se aclara y se separa cada vez más lo que al comienzo era confuso y mezclado, tanto emocionalmente como al nivel cognitivo. Un gemelo es gemelo durante toda su vida, y mantendrá algunas percepciones y actitudes propias de esta vivencia tan determinante. Pero al saberlo uno se entiende mejor y es capaz de discriminar que pieza del puzzle pertenece a que lugar. Finalmente uno llega a sentirse más entero y libre para vivir su vida.
© Peter Bourquin, diciembre 2007
http://www.ecos.web.com/

Bert Hellinger comenta las Constelaciones Familiares “No hay Olas sin el Océano”

Quisiera en primer lugar decir algo general sobre constelaciones familiares.
Se le pide a un cliente escoger de entre los participantes, representantes de los miembros de su familia que parecen relevantes, por ejemplo: padre, madre, hermanos y así.
Trabajando desde sentimientos interiores centrados, los ubica uno en relación con el otro. Debe sentirse centrado para permitirse abrazar el dolor y la pena y los desafíos que este trabajo presenta. Esto es muy importante.
A veces los clientes se ven impedidos en este proceso, por ejemplo porque sienten que no tienen el permiso de su familia para investigar.
Es necesario que ellos prueben internamente, acaso sienten que los miembros de su familia aprueban el proceso.
Los miembros de la familia aceptarán más fácilmente si los clientes pueden en su interior asegurarles que el trabajo será hecho con respeto por ellos, y que se buscará una solución que es buena para todos, para toda la familia. Entonces es más fácil para los clientes comenzar.
Los representantes que han sido elegidos se ponen a disposición.
Esto es un servicio al cliente. Pero no es una tarea fácil.
El momento en el que se introducen en la constelación, comienzan a sentir como la persona a quien representan.
En ocasiones esto ocurre en forma bastante dramática, cuando por ejemplo pueden sentir las sensaciones corporales de esa persona. Así que se requiere una cierta dosis de coraje para abrirse a esto. Pero, para todo el grupo es un trabajo amoroso y los representantes pueden aprender mucho si se entregan a la experiencia. Desde aquel lugar es posible percibir cuánto poder reside en las Constelaciones Familiares.
Como terapeuta, sé que no soy esencial a la Constelación Familiar.
En lugar de ello, algo aparece a la luz a través de la Constelación y yo lo miro tal como es.
Es básicamente una forma muy contenida de trabajar. Trabajo con lo que sea se revele. Estoy totalmente comprometido y asumo mi responsabilidad por mi rol en ello.
Los pasos separados hacia una solución, si la hay, son indicados por lo que aparece a la luz.
Trabajo con fuerzas que se revelan en el sistema y en la familia, claro está, con las fuerzas buenas. Trato de movilizarlas y ponerlas a disposición del cliente.
Entonces depende si el cliente está preparado y es capaz de comprometerse y completar el movimiento hacia una buena solución. Esto es a veces muy difícil, probablemente porque la familia del cliente presenta un intenso campo de fuerzas.
Rupert Sheldrake habla de los campos morfogenéticos, con lo que se refiere a patrones particulares que se han establecido en el pasado y que continúan llamando a los miembros de la familia y de esa forma son repetidos.
Él ve las leyes naturales en esta forma, como recuerdos del tiempo cuando un organismo se desarrolló por primera vez.
Estos recuerdos o memorias continúan teniendo resonancia y continúan trabajando y repitiéndose.
Probablemente es también cierto en familias el que se repitan ciertos patrones. No hay impulso del campo de fuerzas para atravesarlos.
En orden a atravesarlos es necesario pararse fuera del campo, tal vez poniéndose en un nivel más elevado, desde el cual uno puede con coraje enfrentar y abrazar lo nuevo.
En consecuencia, es importante que un cliente sepa que aquí nos ocupamos de un proceso vivo que demanda movimiento en términos de crecimiento personal. Y depende acaso del cliente, si es suficientemente fuerte o tiene el coraje para enfrentar esta demanda. Esta transición a un nivel más elevado es inherentemente espiritual, en cuanto a que uno se confía a algo más grande. Uno deja ir lo que es limitante, se mueve hacia lo que es más abierto y confía en que será guiado.
Los efectos de la Constelación Familiar
Al colocar la familia de una persona en una Constelación Familiar, es posible descubrir qué tipos de enredos existen para esa persona.
Esto requiere que la persona use a representantes tomados del grupo, como los miembros de su familia de origen o de su familia actual.
Los representantes, si se permiten entrar totalmente en la experiencia, repentinamente sienten como las personas a las que representan. A veces, incluso tienen los mismos síntomas que ellas. Es extraño verlo y tengo dificultades para explicarlo.
Con la ayuda de la Constelación, también es posible ver si alguien ha sido excluido de la familia y acaso hay alguien que desee desaparecer o morir. Usando la Constelación uno puede buscar una solución.
Este proceso muestra que la energía que lleva a la enfermedad es la misma que lleva a una solución.
Demuestra que el amor, cuando es ciego, puede llevar a la enfermedad, pero cuando es penetrante (n. del t.: el autor usa el término “insightful”), también puede llevar a soluciones.
Lo que se puede observar en Constelaciones Familiares.
Para muchas personas, las Constelaciones Familiares han creado confusión y desconcierto, porque ellas contradicen muchas de nuestras creencias más queridas.
En una Constelación, algo profundo es traído a la superficie en una forma muy simple. Entonces se pueden encontrar soluciones con el amor que se ha hecho visible, soluciones que pueden tener un efecto sanador en el alma, simplemente porque una realidad se ha hecho visible.
Lo que es decisivo con este trabajo es que el terapeuta es relativamente poco importante. Ello por cuanto lo que es creativo o tiene un efecto en una Constelación, ciertamente no es el terapeuta.
Es una realidad la que se ha hecho visible. Es una experiencia de humildad. Tampoco requiere que usted crea en ella.
Usted simplemente mira y aprende.
Eso es.
Una forma de proceder con Constelaciones Familiares.
La Constelación Familiar se refiere a un procedimiento básicamente muy simple. Una persona escoge representantes para las personas importantes (n. del t.: de su familia), las ubica una en relación con las otras y permite que la situación se desarrolle.
De inmediato algo que ha estado oculto aparece, simplemente por virtud de establecer la Constelación.
Para la persona que ha armado su Constelación, no es necesario tener idea alguna sobre lo que aparece. Esa es la parte simple.
Si soy capaz de captar lo que la Constelación me muestra y su significado, es algo completamente diferente.
Se debe considerar las cosas ocultas que aparecen.
Ello sólo puede ser efectivo cuando existe una interacción entre la persona que ha armado la Constelación y los representantes que son parte de ella, y por supuesto, el terapeuta.
Se desarrolla una dinámica por su propia cuenta, sin ninguna intervención. Requiere una disposición de todos los participantes de comprometerse con lo inesperado.
Existen ciertas reglas referidas a los órdenes y cuando se está familiarizado con ellas uno puede, hasta un cierto punto, dirigir la Constelación.
Para armar una constelación sólo se necesita conocer algunos hechos básicos sobre la persona. Por ejemplo: ¿es casada y tiene hijos o hijas?
Entonces se puede determinar si se ubica la familia actual o no.
Después de haber trabajado con la familia actual debo preguntar si acaso ha ocurrido algo significativo en la familia de origen.
Significativo se refiere a acontecimientos decisivos como muertes, personas que fallecieron jóvenes, eventos traumáticos durante la niñez o al nacer.
Esta es toda la información que necesito para partir.
Comienzo con la cantidad mínima de personas y en primer lugar con los más importantes.
Cuando ello está hecho, a partir de la imagen de la Constelación y de lo que evoca en el cliente, aparece nueva información. Entonces puedo agregar nuevas personas, pero no más que las totalmente necesarias.
Pruebo qué efecto estas nuevas personas tienen sobre la Constelación.
En su debido momento se aclara acaso se puede encontrar una solución.
Entonces, parto con un arreglo básico y de él veo hacia dónde llevan los movimientos: hacia la destrucción, hacia la muerte o hacia una resolución. Habitualmente sigo en primer lugar al más serio de los movimientos, por ejemplo, el movimiento hacia la muerte, y lo hago sin temor.
Acompaño al cliente hasta el límite más lejano con el fin de aclarar hacia dónde conduce el movimiento interior.
En ocasiones en ese límite ocurre una vuelta atrás. Entonces regreso con él o ella. A veces no hay vuelta atrás y entonces no conduzco al cliente de regreso. Permito que el cliente permanezca en ese límite exterior.
En esa situación no me preocupo con reflexiones como: es esto verdadero o falso. Eso sería barato. Uso mi propia alma como mi guía. Chequeo cuál sería la acción correcta, de acuerdo con los efectos que siento en mi alma. Aplicar reglas fijas no le hace justicia a la riqueza de lo que se revela en una Constelación.
Ciertamente tengo ciertas imágenes en mi mente, ideas sobre los órdenes, pero en la práctica cada Constelación es diferente.
Esto también es cierto para intervenciones. Nunca dos intervenciones son iguales. Con este trabajo siempre debes permanecer abierto a lo nuevo.
Es importante no sobredramatizar este trabajo.
En lo posible conduzco al evento que emerge nuevamente hacia terreno normal.
Eso es lo que con más frecuencia sana.