TIPS PARA ATRAVESAR UNA CRISIS

  • Ejercicios de respiración
  • Cuido mi alimentación. No carbohidratos (harinas) ni azúcares. Si a Verduras, fruta, proteínas
  • Caminar. Bailar. gimnasia
  • Utilizar técnica “como qué” y dejar de lado el pensamiento mágico
  • Incorporar conocimientos nuevos. Verificar si padezco el Síndrome del Impostor (no sirvo. Me pasó el tiempo, no es para mí, no puedo, no me va a salir bien).
  • Descubrir cuál es mi sueño, luego fijarme una meta y planificar para cumplirla.
  • Mirar hacia la solución en lugar del problema.
  • Visualizarme con mi objetivo/meta logrado.
  • Construir una red de personas amigas, profesionales e instituciones que me puedan dar apoyo cuando lo necesite. (libreta roja).
  • Salir del lugar de víctima utilizando el lenguaje, por ej. En lugar de decirme Porqué me pasa esto a mí? preguntarme :Para qué ocurre esto? o Cuál es mi rol en esta situación? Qué debo aprender de esta experiencia? y respondernos con total honestidad.
  • Disciplina para cumplir los pasos hacia la meta.
  • Si la meta la percibo muy grande, dividirla en etapas y planificar los pasos para cumplir cada una.
  • Tomar una pausa para observarme cómo me voy sintiendo. Llevar una libreta o cuaderno de “darme cuenta” para registrar mis avances.
  • Dejar el aislamiento y reunirme con personas que considero valiosas para mí.
  • Escuchar más y quejarme menos.
  • Frecuentar lugares de recreación gratuitos (conciertos, cine, aire libre, etc)
  • Actualizar mi curriculum vitae (una vez al mes).
  • Reconocer que sentimos miedo, y respetar esa emoción. El miedo es un amigo que nos mantiene alertas. Si nos paraliza porque lo queremos apartar nos jugará en contra.
  • Lluvia de ideas. Ejercicio interesante con muy buenos resultados si escuchamos con atención.
  • Qué actividad nueva puedo incorporar a mi vida en este momento? Fotografía? Pintar? Cine? Escribir? Aprender música? Diseñar objetos? Ropa?
  • Agregar más tips a la lista y compartirla.

 

Cuando me resisto a las crisis inevitables de la vida dejo de fluir con ella, esto me paraliza y angustia… entonces lo mejor es fluir y confiar, fluir con el flujo de la vida.

 

Esta lista se originó en el taller de Constelaciones realizado en Buenos Aires en Noviembre de 2018 y asistieron participantes inscriptos, alumnos y docentes de RECONCILIAR, Centro de Desarrollo Humano

 

Si vas a compartirla por favor cita la fuente.

Dra. Cristina Llaguno

www.reconciliar.org

Puntos ciegos

 

Nuestra estructura (física), historia de vida, las creencias, principios y especialmente los conflictos no resueltos que heredamos de nuestro sistema de origen (familia), pueden limitar y afectar nuestra capacidad de percibir, interpretar y significar la realidad. Nadie esta libre de sesgar su apreciación del mundo externo, todos sin excepción tenemos puntos ciegos.

En el caso de terapeutas y/facilitadores es indispensable tener consciencia de las propias limitaciones a la hora de trabajar al servicio de alguien más. Igualmente es muy importante desarrollar y trabajar esta consciencia para potenciar relaciones saludables, donde cada uno pueda asumir la responsabilidad de sus asuntos y hacerse cargo de lo que le corresponde, evitando asi proyectar o cargar a otros con aquello que no seamos capaces de reconocer en nosotros mismos.

 

Por Bárbara Lobos – Consteladora Certificada

Agradecer

Llevar tu atención a lo que tienes y apreciarlo, aun cuando lo que tengas sea difícil, es un ejercicio que nos sitúa en la ruta de los milagros. Al agradecer lo que tenemos tal cual es y dejar de centrarnos en “lo que falta”, dejamos el lugar de la queja para conectarnos con algo más grande.

Agradecer es una forma de bendecir el presente, de honrar la vida y estar en armonía con el universo

 

Por Bárbara Lobos – Consteladora Certificada

Hijos fuertes

Si bien las relaciones prosperan cuando se genera un equilibrio entre el dar y tomar, está la excepción que se da en las relaciones entre padres/madres e hijos/as, ya que ésta no es una relación entre iguales.
“Los padres son los grandes y los hijos los pequeños” por lo tanto: “Los padres dan y los hijos toman”

Según propone Bert Hellinger y la filosofía para la vida que desarrolla, los hijos nunca podrán compensar a sus padres por lo mucho que recibieron con la vida. Únicamente pueden compensar hacia adelante pasando la vida a alguien más, aunque no solo a través de la paternidad/maternidad, ya que se puede dar vida en cada acto de amor.

La entrega de los padres tampoco es una entrega fácil, muchas veces las carencias que llevamos como consecuencia de nuestra historia pueden dificultar que como padres seamos capaces de VER a nuestros hijos y sin darnos cuenta, busquemos satisfacer a través de este vínculo aquello que nos faltó.

Son muy variadas las formas en que este tipo de desorden puede manifestarse en nuestro sistema (familia). Algunas veces como padres ausentes, o que se comportan como hijos, otras veces como padres excesivamente buenos que no permiten a los hijos crecer.

Los hijos se hacen fuertes cuando los padres tienen consciencia del lugar que les corresponde, están disponibles y logran retenerse para que el hijo pueda tomar.

 

Por Bárbara Lobos – Consteladora Certificada

Mi lugar

Solo puedo ocuparme de mis asuntos y de ocupar mi lugar, no puedo solucionar, ni arreglar los asuntos que son de otro, tampoco puedo “ordenar” a otro, aun cuando sea una relación de amor, aun cuando sea la bondad el principal motivo. Asumir responsabilidades y tomar acción por asuntos que le corresponden a otros sin que nadie me lo pida, es dar en exceso y eso tiene consecuencias que pueden deteriorar la relación.

Las relaciones entre iguales prosperan cuando hay un equilibrio entre el dar y el tomar, también cuando reconozco y respeto el lugar del otro y sus circunstancias.

 

Por Bárbara Lobos – Consteladora Certificada

Una fuerza especial

“Si una criatura que tiene un destino difícil, no solo mira a los padres sino también a las muchas generaciones detrás de ellos hasta el origen mismo de la vida; si de ahí toma la existencia así como a través de todas las generaciones ha llegado a ella, entonces se amplía su corazón. Sabemos y sentimos que más allá de nuestros padres estamos ligados a algo más grande y de eso Mayor tenemos también una fuerza especial”
Bert Hellinger, Mirar al Alma de los Niños, 2014.

 

Por Bárbara Lobos – Consteladora Certificada

Pasos de sanación de un gemelo solitario

“! Gracias a la vida que – a pesar de todo – siempre nos ha empujado a seguir adelante!”
Este artículo describe las diferentes etapas que suceden en el proceso interno de un gemelo solitario cuando emprende su camino de sanación. Es un resumen de lo que he podido observar a lo largo de los años tanto en mi propia vida como en el proceso terapéutico con mis pacientes. Esto no significa que para todo gemelo solitario tenga que ser así. No obstante creo que puede servir como hoja de ruta, dando orientación a las personas afectadas, en un camino que requiere su tiempo.
1. El primer paso es el descubrimiento de que uno es gemelo, y de lo significativo que eso es para su vida. La gran mayoría de los gemelos solitarios no sabe que lo es. Se sienten diferentes y no entienden el porqué. Muchos sentimientos, vivencias y hábitos parecen incongruentes, fuera del contexto, como por ejemplo comprar todo en pares, o el deseo de querer morir. Entonces el descubrimiento de ser gemelo marca un antes y un después en la vida de muchos gemelos solitarios. Uno empieza a darse cuenta de la importancia de este hecho para su propia vida. Con su gemelo tuvo la primera relación de su vida, incluso antes que con su madre. Haber vivido en unión con un gemelo y posteriormente haber sufrido su pérdida, marca de forma decisiva el “guión de vida” de una persona. Viejos y constantes sentimientos de añoranza, soledad, tristeza, culpa y de que algo (alguien) falta tienen su origen aquí. De golpe lo que antes eran piezas inconexas en uno mismo cobran sentido, y se abre una nueva manera de entender la propia realidad.
2. De la sospecha a la certeza es el segundo paso. A menudo la persona duda durante un tiempo, si realmente es un gemelo o no, y si esto tiene que ver con sus dificultades en la vida. Aunque le explica muchas cosas, le suena demasiado extraño a la vez. La ignorancia general respecto al tema del gemelo evanescente no ayuda, todavía hace falta concienciar a la sociedad. A menudo no hay pruebas definitivas, como la muestra de una temprana ecografía que lo hubiese confirmado. Pero cuanto más tiempo investiga, más descubre. Solo uno mismo conoce la verdad sobre su propia historia, que sigue guardada en su memoria celular. Indicios como los propios patrones, sentimientos, recuerdos, sensaciones corporales, sueños, dibujos, cuentos y poemas, alguna información sobre su embarazo y parto, etc. le convencen en su conjunto cada vez más, hasta el punto que acepta la realidad y ya no la pone en duda.
3. El siguiente paso es establecer una relación con su gemelo. Es un darse cuenta de que hay alguien muy cercano y querido, añorado durante mucho tiempo, y que es posible relacionarse con él, sintiéndole y hablándole. Es importante darle un nombre. Hasta tener un peluche en la cama que represente al gemelo puede ser de ayuda. De esta manera uno entra en contacto con su “alma gemela” que hasta entonces buscaba en el mundo exterior. Para muchos gemelos solitarios, esta relación la viven al comienzo con ambigüedad, entre el anhelo y el amor y el miedo y el dolor. En ello se reflejan sus dos recuerdos más profundos y antiguos: la unión íntima y la pérdida desoladora. Una vez que supera el miedo y, atravesando su viejo recuerdo del dolor de la separación de entonces, se entrega al encuentro amoroso con su gemelo, por primera vez se llena el vacío que ha sentido durante toda su vida en su alma. Uno se siente completo. La búsqueda tiene por fin un fin. En consecuencia uno fortalece la relación con su gemelo en el tiempo, hasta que esta experiencia de bienestar en el contacto con él se mantiene estable. Esta sensación en el alma de unión y amor se mantiene para siempre.
4. Este reconocimiento de su gemelo le ayuda a distinguir entre sus propios sentimientos y los de él. Sentimientos como ser invisible, no tener lugar, ser ignorado, querer desparecer, (debería) estar muerto, etc. tienen que ver con la experiencia de su gemelo y no con él. Empieza a deshacer el desbarajuste de su mundo emocional y entenderse mejor. También uno se da cuenta de que ahora le toca revisar ciertas creencias sobre si mismo y sobre la vida que se formaron en aquel momento temprano. Para dar un ejemplo: de un “soy el culpable, no he hecho lo suficiente para retenerle” uno llega a “soy inocente, porque no estaba en mis manos, fui muy pequeño”. A esta nueva comprensión contribuye también llegar a la experiencia de que el hermano muerto normalmente no tiene ningún reproche sino que siente amor hacia su gemelo vivo.
5. El siguiente paso es unificar la vida exterior y la vida interior. Muchos gemelos solitarios han vivido su vida ausentándose de cierta manera – por ejemplo a través de una adicción al trabajo, una búsqueda espiritual, cambios permanentes del hogar o del empleo, una huida de relaciones cercanas, o una depresión – buscando inconscientemente a su gemelo perdido. Uno ha sentido en el fondo de su alma que estar con su gemelo significa alejarse del mundo y viceversa. Ahora aprende que su gemelo le acompaña por todas partes, y que estar con otros no significa en absoluto traicionarle. Ya no tiene que decidirse entre sus amores.
6. En algún momento uno se da cuenta que uno se siente bien, y que su gemelo también lo está, pero que hay un pequeño ser todavía no nacido en uno mismo, que sufrió la muerte de su gemelo, lo que le dejó a menudo en estado de choque, soledad y una tristeza abrumadora. Entonces es importante que comienza a cuidar, consolar y amar este pequeño yo en su interior, hasta que se encuentra bien. Un buen complemento puede ser un tratamiento adicional con un método de sanación de traumas sufridos – en la psicología se habla del estrés postraumático -, como por ejemplo EMDR, para modificar los recuerdos grabados, disolver los bloqueos emocionales y energéticos en el cuerpo y recuperar la energía retenida.
7. Finalmente descubre que en la relación con su gemelo hay un aspecto vivo y otro muerto y empieza a distinguirlos. Respecto al aspecto vivo quiero explicarme: Cuando yo tenga 80 años, mis padres seguirán “vivos” dentro de mí aunque hayan muerto hace décadas. En este sentido siempre hay una relación viva de uno con su gemelo. Pero también tiene en si mismo la memoria grabada de convivir durante un tiempo con el cuerpo muerto de su gemelo, hasta que este desapareció, reabsorbido por el organismo de su madre, o hasta que llegó el momento del parto. Casi nunca hubo un funeral o queda una tumba. Es de gran ayuda de despedirse del cuerpo muerto de su gemelo con la ayuda de un ritual o de un entierro simbólico. De esta forma concluye su proceso de duelo por el hecho de que el otro no esta aquí en la vida, mientras uno se queda con su gemelo en su corazón. Es un profundo acto de aceptación y de amor. A la vez se separan los caminos, lo que le ayuda a quedarse con su propia vida y sus propios sentimientos, anclándose todavía más en la vida misma.
Un gemelo es gemelo durante toda su vida, y mantendrá algunas percepciones y actitudes propias de esta vivencia tan determinante. Al saberlo uno se entiende mejor y es capaz de discriminar que pieza del puzzle pertenece a que lugar. En este destino particular uno no solo sufre las consecuencias, sino también llega al punto de descubrir la riqueza de ser gemelo. En su camino de sanación uno llega a sentirse más entero y libre para vivir su propia vida, y vivirlo lo más feliz posible.
© Peter Bourquin
Barcelona, agosto 2008
www.gemelosolitario.net

Un camino hacia la felicidad

¿Cómo podemos ser felices o hacer un camino hacia la felicidad?

Ya que para muchos es una relación de conflicto. Los conflictos son necesarios. Muchas relaciones con la madre están bloqueadas porque tenemos expectativas con respecto a esa persona que va más allá de lo que se puede esperar de un ser humano; y si los padres fueran perfectos, si la madre fuera la ideal, nosotros no seríamos capaces de vivir, no tendríamos la fuerza para vivir. Somos capaces de vivir porque nuestros padres tienen errores. Eso es lo que nos introduce en la verdadera vida, o sea, amamos a nuestros a padres así como son, tal cual como son, y así nos volvemos felices. Estaba pensando, si todo lo que nosotros recibimos de nuestros padres, cosas que nos duelen por ejemplo, ¿todo es perdonable?
Un hijo que está perdonando, está acusando al mismo tiempo a los padres, se está poniendo por encima de ellos, y pierde a los padres, su suerte y su felicidad.Todo lo que sucede en cuanto lo puedo aceptar, decir que sí, así como fue se convierte en una fuerza; en cuanto lo rechazo o lo perdono quedo débil, me pongo por encima y la vez quedo pequeño.
¿La aceptación no es ponerse por debajo en una situación, entonces?
No lo estoy aceptando, le estoy diciendo que sí, si lo acepto así soy pasivo, cuando le digo que sí soy activo y al decir que si algo se transforma, al aceptar no se transforma nada. Es una diferencia importante.
Si en mí existiera un brillo por el tipo de relación que tengo con mi madre, ¿qué le pasaría a mi madre para conmigo?
Ella por supuesto también está feliz; sobre todo se abre el corazón de la madre y su amor puede fluir hacia ti, las dos van a estar felices. Había una vez un hombre que me dijo que su madre lo odió cuando era pequeño y ella vivía muy cerca de donde era este curso; entonces le dije: “vete a visitarla”. Al otro día volvió, estaba radiante y le dije: ¿pero qué hiciste?, fui y le dije a mi madre: “estoy contento de que me pariste…”, y la madre brillaba, radiaba y él también. Tan fácil es la felicidad.
¿Cómo nos preparamos entonces, para ser buenas madres, o ser de las madres que queremos brillar en los ojos de nuestros hijos?
Muy simple: amar a la madre de uno mismo. Ahora tú también brillas…
Con la idea de cerrar esta nota, quería preguntar acerca de cómo queda el lugar del padre, ya que hablamos solo del lugar femenino ¿El padre se reivindica, tiene protagonismo o por el simple hecho que la madre ocupa el lugar que tiene que ocupar esto se da por añadidura?
Sí, el padre está en segundo lugar. Pero hoy día los padres están muchas veces excluidos, y el padre que está excluido pone triste a la madre, la hace infeliz. Para que la madre sea feliz ella tiene que respetar y amar al padre y eso no siempre es muy simple porque los hombres son distintos, los tenemos que amar así como son: distintos. Y los niños necesitan al padre, porque para la felicidad es necesario que ellos puedan tener al padre. Entonces niños felices son aquellos que son mirados por la madre y la madre a través de este niño ama también al padre; y el padre mira a los hijos y a través de ellos ama también a la mamá. Ese tipo de niños son felices.
Entrevista realizada en el mes de Noviembre de 2005 – Intérprete: Esther Lak
Fuente: http://www.mantra.com.ar/

Los destinos de la familia de origen

Entrevista realizada en el mes de Julio de 2006 por M. Magazian.

A través de las Constelaciones Familiares se ha puesto de manifiesto que muchas de las enfermedades están relacionadas con algún hecho que ocurrió en la familia. A saber, cuando en una familia hubo un desorden porque la familia como un todo se comporta como si dependiera de un alma, y ésta sigue un orden. Cuando hay desvío de ese orden uno se aparta y a menudo hay alguien en la familia que se enferma.
El primer orden que rige a esta alma y ésta como que obliga a que realmente se cumpla, es que cada miembro de la familia tiene el mismo derecho a pertenecer, es decir, que si a alguien de esa familia se le niega el derecho a pertenecer, se queda excluido, entonces el alma trata de volver a establecer ese orden.
¿Y entonces ahora, cuáles son los hechos así comunes por los que alguien en la familia queda excluído, a quién se le excluye a menudo de la familia?
Por ejemplo, parejas anteriores de los padres o de los abuelos. Es decir, que si el hombre o la mujer se separan de una pareja anterior significa que ellos excluyen a esa persona de su alma, es como que se enojan con él, le hacen reproches o le echan la culpa o lo enjuician. ¿Entonces, qué ocurre en la familia?
Cuando el hombre o la mujer vuelven a encontrar una nueva pareja, y si con esa pareja tienen un hijo, entonces ese hijo representará a la pareja anterior bajo la influencia de ese alma grande y de esa manera ese alma grande tratará de ordenar el desorden y ese proceso es inevitable. Ni los padres ni el hijo saben sobre ese proceso que se está dando. Todos están expuestos a la influencia de esa alma grande y entonces a veces ocurre que ese hijo se enferma con una enfermedad similar a la que tenía esa pareja anterior o por ejemplo podría querer suicidarse así como lo quería hacer la pareja anterior y más tarde se comporta de manera similar a la pareja anterior.
Es decir, se une a esa ex pareja haciendo una relación similar a la que el padre o la madre tenia con esa persona; o sea, que en esa relación de pareja ocurren entonces cosas similares a las que ocurrían con las parejas anteriores.
¿Se puede resolver esta situación o hay que dejar que transcurra y se termina sanando de esa manera?
Es posible solucionarla si uno sabe, si conoce el orden y si uno reconoce ese orden, es decir, si el hombre y la mujer y más tarde cuando ese hijo una vez que sea adulto. Si ellos saben acerca del orden es posible ordenar el desorden; por ejemplo honrando a esa pareja anterior; por ejemplo si el hombre le dice a su mujer anterior: “yo no he estado bien, te he amado mucho y me duele que nos hallamos separado” y a veces entonces a ese hombre o a esa mujer me gusta contarles una historia:
“Un hombre y una mujer emprenden juntos un camino. Cada uno lleva una mochila bien cargada con cosas buenas. Juntos caminan atravesando jardines floridos, campos maduros, tienen y sienten alegría, y cada tanto toman asiento, abren sus mochilas y comparten lo que han traído.”
” Luego de un tiempo ese camino va cuesta arriba y uno de ellos siente dificultades, las mochilas están más livianas, pero uno de ellos se sienta para descansar mientras que el otro sigue subiendo esa cuesta. Cuando llega a la cima toma asiento exhausto y mira hacia abajo. A lo lejos ve a su pareja recuerda lo lindo que era y comienza a llorar…”
La determinación está muy clara de la pareja que mira hacia abajo ó mejor dicho hacia atrás. Ahora la responsabilidad de llevar toda esa vivencia a su nueva relación o a su hijo precisamente, a su nueva familia es como algo muy difícil de terminar de entender. Da la sensación que los hijos somos “victimas” de los errores de relación de nuestros padres.
Ahora volvamos una vez más a la historia… Al llorar esa persona toma al otro nuevamente en su corazón y con eso ha solucionado algo.
Supongamos que esta historia se trata de un hombre y se da cuenta que su hija se comporta de forma similar a la de su pareja anterior, entonces le dice: “la amé mucho y tiene un lugar en mi corazón”. De esta manera la hija se siente descargada, liviana y entonces ahora esa hija puede mirar a la madre y ya no va a ser como un rival de la madre como era antes y le dice: “Querida mamá, tu eres la correcta para mi”. Y así se ha restablecido el orden.
Aquí se demuestra que el orden siempre es amor y el amor comprendido de esta forma especial, de que cada persona encuentre un lugar en el corazón, es un amor abarcativo.
Y ahora me refiero nuevamente a esa otra pregunta, mi experiencia me indica que cuando se separa una pareja no hay culpables porque nadie es libre de comportarse de manera distinta a la que se está comportando porque cada uno esta unido a su familia de origen.
Dado de que en la familia de origen existe un desorden es como que esa familia lo atrae, lo lleva hacia atrás tratando de ordenar algo, a pesar que eso nunca lo pueda lograr. Con amor, su familia de origen lo llama y repentinamente pierde a esa pareja de la mirada, se le escapa. Por ejemplo, se comporta como una pareja anterior de sus padres sin saberlo y entonces la relación se separa eso por lo que está implicado, no es libre ni una persona ni la otra. Entonces los destinos de la familia de origen se vuelven los destinos de esa relación de pareja y ninguno de ellos puede evitarlo, cambiarlo aunque lo quisiera hacer.
¿Quién tiene más peso en una situación así? Hay dos familias de origen, una de ellas podría tener un antecedente más difícil que la otra.
Las parejas se unen no solamente porque sus integrantes se aman como hombre y mujer, no es solamente el hombre el que mira a la mujer, es toda su familia que la mira y a veces esa familia deposita una esperanza en la mujer de ese hombre y en la familia de la mujer, para que a través de esa unión se logre un orden y no se dan cuenta. Quiero mencionar una observación importante, cuando un hombre y una mujer están completamente enamorados uno del otro, se ven? No. Y qué quieren? Ahora esto que voy a decir es difícil de digerir: ambos quieren morir y eso a razón de una implicancia en su familia de origen.
¿Que tipo de implicancia en la familia de origen que crea inconscientemente ese sentimiento?
Vuelvo a lo de la familia de origen. Supongamos que en la familia de origen alguien quedó excluido, por ejemplo un hijo abortado; esto es una exclusión total, pero ese niño queda en la gran alma de la familia queda y allí tiene su lugar.
¿Qué ocurre en una familia así? A menudo la madre quiere seguir a ese hijo también para expiar, quiere seguir a ese hijo en la muerte y eso los otros hijos lo perciben y entonces uno de ellos le dice: “Yo voy en tu lugar” y eso es una dinámica muy común detrás de las enfermedades. Muchas enfermedades se dan porque uno de los hijos dice: “Yo lo hago en tu lugar”. En la mayoría de las veces eso se lo expresa hacia la madre, muchas veces también el padre, pero también hay otros contextos. Y ahora ese hijo más adelante se enamora completamente y al otro quizás le ocurre lo mismo y entonces mueren juntos. Es decir, que mueren, es una muerte como por amor. Por ejemplo, Tristan e Isolda es un amor que no puede vivir, un amor así, total, está como en contraposición a la vida, lleva a la muerte.
Esto en un caso extremo, pero a menudo una de los integrantes de la pareja quiere volver a su familia de origen, o por ejemplo se va porque uno de los padres tiene la misma edad que tenia esta pareja y nadie se da cuenta.
Voy a dar un ejemplo: Una vez estuve en EEUU en Chicago en un curso como terapeuta invitado y llegó una participante y dijo: “Yo ahora me estoy separando de mi marido”; acababa de estar con el abogado para iniciar todo el proceso, pero hasta ese momento había estado casada felizmente y tenía dos hijos. Muchos del grupo la querían convencer de lo contrario, pensaban que dándole buenos consejos la podían ayudar, pero los buenos consejos no sirven nunca, entonces le pregunté: – ¿que edad tienes?
Y respondió: – 35.
– ¿Qué pasó con su mamá cuando ella tenía 35 años?
– Perdió a su marido, él murió en un porta-aviones cuando estaba salvando a otras personas en un incendio.
Entonces le dije: – Una buena niña que se precia como tal dentro de tu familia pierde al marido a los 35 años, a veces se da así.
Conociendo este concepto a través de esta charla, pensaba si nosotros como hijos vemos de qué nos enfermamos o cuales son nuestras dolencias, ¿podemos nosotros establecer el orden, o son nuestros padres quienes tienen que hacerlo?
Lo tienen que hacer los padres, pero como adulto quizás, sí uno puede hacerlo.
Un ejemplo sencillo: Hace poco una mujer estaba en uno de los cursos me dijo: – Mi hijo no sabe hablar bien, siempre se traga las últimas sílabas.
Entonces le pregunté: – ¿Hay alguien que falta entre ustedes?
– No, respondió.
– ¿Qué ocurrió en la familia?, pregunté nuevamente.
– Mi papá estaba en la Legión Extranjera y luchaba en Argelia. – ¿Qué hace una persona en la Legión Extranjera que está luchando? Mata a otros…
Entonces configuré al papá y delante de él pedí que se acostaran representantes de los muertos, entre ellos también una mujer y ella alzó los brazos hacia ese marido de la mujer y él en la constelación bajó hacia ella, se inclinó y ambos se abrazaron estrechamente.
Entonces pregunté: ¿Ahí también hay un hijo? Era evidente.
Entonces respondió: – Sí… algo escuché. Probablemente haya sido una hija mujer.
Entonces agregué a la hija y también un representante para el hijo de esa mujer y éste inmediatamente fue hacia la niña y se abrazaron estrechamente.
Entonces dije: – Sí, ella era la sílaba final que faltaba.
El representante del hijo dijo: – Ni bien la pusieron a ella mi lengua quedó liberada.
Estaba pensando si el desorden es una tendencia constante siempre, digamos se establece un orden y nuevamente es como una energía en donde vuelve a entrar el desorden.
Todas las relaciones luchan con el tema del desorden de muchas maneras. ¿Y dónde es que se produce el desorden en manera especial?
Allí donde uno se siente más, donde se pone por encima de otros, sobre todo si moralmente se siente mejor que otros. Cada uno que se siente moralmente superior o mejor es como que enjuicia, juzga a otro y lo excluye de su corazón y eso demuestra que el amor que sirve a la vida es distinto, está más allá de la diferenciación entre el bien y el mal. Y ahora si una pareja se mira, el hombre mira a la mujer y la mujer mira al hombre y cada uno le dice al otro: “Sí, estoy de acuerdo contigo tal como eres, así como eres yo te amo”. Qué felicidad de repente, ninguno trata de cambiar al otro ambos permanecen abajo, común y así se aman y son sanos.
¿Existe ese tipo de aceptación del otro?
Si las personas van bastante a las Constelaciones lo irán aprendiendo.
Ahí estaría el secreto…
Eso es un secreto, sí, pero no solamente porque uno vaya a una Constelación. Las Constelaciones Familiares sacan a la luz estos órdenes y cuando más esto se expande y las personas van sabiendo como tratar el tema, tanto mas fácil se va haciendo. Quieres que te dé otro ejemplo?
¡Me encanta!
Una mujer me mandó una carta, nunca había ido a una Constelación Familiar, solamente había leído mi libro “Ordenes del amor” y entonces repentinamente se dio cuenta que en su familia había personas excluidas y estaba preocupada por su hija. La hija había cortado todo tipo de contacto con ella hacia muchos años, entonces se dio cuenta que había dos personas que habían quedado excluidas en forma específica: la primera mujer de su marido y el papá de su marido, o sea su suegro.
Entonces a la noche prende una vela en memoria de la primera mujer de su marido y la recordó con amor, se inclinó ante ella, hizo una reverencia y le dijo: “te doy mi honra”. Al día siguiente hizo lo mismo, prendió una vela se imaginó al papá de su marido, se inclinó ante él y le dijo: “Te doy la honra”.
Al día siguiente llamó la hija: “Mamá voy para allá” eso es orden, muy facil, muy simple.
Si bien antes dijo que el amor era el que establecía el orden. ¿Existe algún otro sentimiento capaz de mejorar las relaciones?
Siempre es el amor, pero no ese amor que muchos imaginan.
Algunos aman exclusivamente, es decir, que excluyen a otros de ese amor y eso tiene consecuencias graves. ¿Y quién es el que en primer lugar se le excluye del amor? Aunque suene muy raro es la madre, la persona que tenga excluida a la mamá, no puede amar a ninguna otra persona, tampoco a su pareja, tampoco a los propios hijos. ¿Y entonces dónde comienza el gran amor? Con la madre.
¿Y cuando esa persona dice que ama qué es lo que siente si no es amor?
Cuando le dice a la pareja “te amo” ni siquiera lo ve. En la pareja busca reemplazar a la madre que niega, en la pareja pone las mismas esperanzas que para con la madre, las expectativas, con eso está como sobre-exigida la pareja y esa relación se va a separar.
En la mayoría de las personas hay cierto grado de conflicto con los padres, ¿esto implicaría que las relaciones de pareja en general no estarían bien conformadas?
Es decir, desde donde empezamos a establecer un nuevo orden, si es que se puede, cuando ya generacionalmente venimos viviendo un desorden que heredamos, lo vivimos y además lo delegamos a mis hijos. Cómo se restablece el orden cuando pertenece a tantas generaciones?
Uno no puede trabajar el amor hacia la madre. Este es un amor espiritual primero y surge de un reconocimiento de la madre de una manera espiritual. Entonces hay conceptos muy extraños acerca de la madre y en ese sentido por supuesto también hacia los padres, muchos dicen mi mama o mi papá como si les pertenecieran. No hay ninguna madre que pertenezca al hijo, el hijo pertenece a la madre y ningún padre pertenece al hijo, el hijo pertenece al padre. ¿Y cómo puede ser que tengamos a esa madre y a ese padre? Son un regalo y de una manera que ellos están determinados para nosotros, tal como son. Tal como ellos son para nosotros son un regalo de Dios, si esto me permites que lo diga así porque de dónde proviene realmente eso no lo sabemos. Cada uno de nosotros tiene un sentido, una determinación y un destino especial, eso no lo puede elegir, viene determinado desde otro lugar y eso lo determinan los padres que a nosotros nos son dados. Es decir, que cuando yo miro a mi mamá miro más allá de ella, mirando algo mas grande y entonces ante eso le digo: “Si, tal como es así eres, mi mamá y así como eres te amo” ¿inmediatamente uno nota la diferencia, no? Ese es otro nivel y no tiene ningún tipo de exigencia, sin ningún reproche y es profundo. Y cuando así la miro a mi madre ¿Qué ocurre con ella? Abre su corazón.
Hace poco tuve una emisión por radio en Polonia, bastante larga, el tema era: ¿Qué es lo que hace feliz a las personas? tuvimos dos encuentros de 45 minutos y algunos invitaron a los padres para que juntos escucharan ese programa y después varios de ellos mandaron cartas a la radio: “Cuando nuestros padres escucharon eso comenzaron a llorar!” Eso es lo que siempre habían querido escuchar.
Esta es la segunda vez que tengo la oportunidad de charlar con usted y una de las cosas importantes que aprendí es que la madre de una persona es determinante en la vida, es el personaje más importante de todos. ¿Es correcto?
Sí por mucho, y allí donde se logra establecer la relación con la madre, todas las demás relaciones también se dan. La persona que ama a su madre se le nota enseguida, su rostro esta radiante y las demás personas aman a esa persona y él ama su trabajo y también encuentra trabajo y siempre tiene dinero. El que no tiene dinero no tiene madre, está separado de la madre, el que no tiene trabajo está separado de la madre, el que no tiene pareja está separado de la madre, ¿entonces dónde comienza la felicidad y dónde comienza la salud? Con nuestra madre…